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5 hábitos que lo convertirán en un directivo exitoso

Ejecutar un puesto directivo y ser exitoso dependerá en gran medida de la actitud, las aptitudes y la capacidad resolutiva con la que se cuente; pero hoy en día eso no lo es todo, se deben tener hábitos diarios que logren un mejor desempeño.

¿Le gustaría saber cuáles son? A continuación le compartimos 5 de los más importantes:

1. Gestión del tiempo

“El tiempo es la cosa más valiosa que una persona puede gastar.”
– Theophrastus

El tiempo es un factor de suma importancia para ser un directivo exitoso ya que, de este, dependerá la efectividad de su trabajo. Se puede tener un amplio conocimiento y dominio de su especialidad, pero si no es capaz de administrar su tiempo de manera efectiva, podrá perder oportunidades, formalidad y profesionalismo.

Proponerse metas reales y logrables, delegar tareas al equipo, organizar sus tareas diarias y eliminar distracciones, son algunas actividades para poder lograr una gestión del tiempo efectiva.

2. Establecer prioridades

“Si persigues a dos conejos, no atraparás a ninguno”.
– Proverbio Ruso

Las prioridades, además de lograr hacer el día a día más fácil, permitirán enfocar el trabajo y toda acción en una dirección correcta; de la misma manera, permitirán el logro de objetivos y metas de manera más efectiva y eficaz.

Saber distinguir entre lo urgente y lo importante, será una pieza clave para poder iniciar su lista de prioridades, así como no realizar varias tareas a la vez, ya que terminará haciendo mil cosas sin concretar ni una de ellas en tiempo y forma.

3. Desarrollo de la inteligencia emocional

“Cualquiera puede ponerse furioso… eso es fácil. Pero estar furioso con la persona correcta, en la intensidad correcta, en el momento correcto y de la forma correcta… eso no es fácil”
– Aristóteles

Las emociones están íntimamente ligadas a los resultados de toda acción, es importante conocerse, comprenderse, trabajar en ellas y lograr un equilibrio que brinde confianza y respeto al equipo y a las personas alrededor.

El ser directivo puede generar emociones intensas en ciertos momentos, pero trabajar en ellas para poder dominarlas pensando en la armonía y en el óptimo funcionamiento y resultados del cargo es un excelente hábito.

4. No se trata de sólo ser “el jefe”, se debe ser todo un líder

“El poder no es control. El poder es fuerza y es darle esa fuerza a otros. Un líder no es alguien que obliga a otros para hacerse más fuerte”.
– Beth Revis

Toda organización necesita tener al frente una figura de autoridad o poder sobre el equipo, pero el éxito de esta acción dependerá  de la ejecución del puesto, si se es un jefe que ordena e impone a los demás sin importar nada más que el logro de resultados, tendrá a un equipo inconsistente que no dudará en dejarlo… si se es un líder que dirige, motiva y resuelve en equipo sin imponer sus ideas, el equipo responderá con lealtad y fidelidad hacia su trabajo ya que se sentirá tomado en cuenta.

5. Desconectarse del trabajo

“Mente sana en cuerpo sano”

La mente y el cuerpo también requieren de ciertos cuidados para responder de manera óptima ante las situaciones laborales y resolutivas primordiales para alcanzar el éxito. El cansancio, el estrés, los malos hábitos alimenticios y la saturación mental no son buenos aliados al momento de tomar decisiones importantes ya que no permiten ver el problema de manera objetiva y fría.

Hacer ejercicio, tomar tiempo para los alimentos, la familia y el cuidado personal, son hábitos que liberan la mente y sanan el cuerpo para poder resolver, decidir y crecer.

La confianza y la satisfacción en el trabajo son piezas fundamentales para lograr el éxito en todo negocio.

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